El 18 de noviembre, Maracaibo celebró con gran devoción los 315 años de la aparición de la Virgen de Chiquinquirá, conocida cariñosamente como “La Chinita”. La festividad, que reunió a miles de fieles en la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, incluyó misas, procesiones y eventos culturales que resaltaron la importancia de esta figura religiosa en la identidad zuliana.
La jornada comenzó temprano con una misa solemne oficiada por el Nuncio Apostólico en Venezuela, monseñor Alberto Ortega, quien destacó en su homilía: “La devoción a La Chinita es un testimonio vivo de la fe y la esperanza del pueblo zuliano”. A las 5:00 p.m., la Basílica se transformó en un santuario a cielo abierto para recibir a más de 20,000 personas que participaron en la tradicional procesión corta.
La historia de la Virgen de Chiquinquirá se remonta al 18 de noviembre de 1709, cuando una mujer que lavaba ropa a orillas del Lago de Maracaibo encontró una tablita de madera flotando. Al llevarla a su casa, quedó asombrada al ver cómo la tablita brillaba y mostraba la imagen de Nuestra Señora de Chiquinquirá al día siguiente. Este suceso convirtió su hogar en un lugar de veneración para los creyentes.
Durante la celebración, la Gobernación del estado Zulia organizó actividades festivas que llenaron las calles de Maracaibo. Desde el tradicional Amanecer Gaitero hasta la Serenata a la Virgen, los eventos destacaron la riqueza cultural de la región. La suspensión temporal del tráfico en el Puente “Rafael Urdaneta” permitió la realización de una carrera ciclística en honor a La Chinita, mientras que las agrupaciones gaiteras interpretaron sus mejores temas en honor a la patrona religiosa.
El impacto cultural de la Virgen de Chiquinquirá se reflejó en la Feria de La Chinita, un evento emblemático que marca el inicio de la Navidad en la entidad occidental. La tablita, símbolo del milagro, muestra la imagen de la Virgen María sosteniendo al Niño Jesús, ambos con coronas y adornados con joyas donadas por devotos. La reliquia, pintada a principios del siglo XVII, conserva la esencia de la devoción a lo largo de los años.
La celebración de este año también conmemoró los 125 años de la Consagración al Santísimo Sacramento y los 82 años de la coronación de la Virgen. Monseñor Ortega resaltó: “Este aniversario es una oportunidad para renovar nuestra fe y compromiso con los valores que La Chinita representa”.
La procesión parroquial, programada para el 23 de noviembre, llevará la Santa Reliquia a diversas áreas del centro histórico de Maracaibo, culminando con una misa a las 11:00 p.m. y una procesión que recorrerá las calles de la ciudad durante toda la madrugada, hasta llegar a la Basílica a las 6:00 a.m.
